martes, 19 de mayo de 2020

EL RECHAZO AL TELETRABAJO PERMANENTE


Hace dos semanas comentábamos las virtudes y los problemas originados por el teletrabajo, indicando que la realización de las tareas a distancia tiene sus luces y sus sombras. Si podía ser una forma oportuna para reducir la presencia semanal en la empresa (por ejemplo, trabajando 4 días en la oficina y uno en la casa), el trabajo a distancia permanente generaba complejidades, con relación en especial a la vida familiar y al aislamiento de los compañeros de trabajo y la vida ciudadana.
Nuestras afirmaciones, más intuitivas que fruto de una investigación, reciben confirmación a partir de una estadística de la empresa Contract Worplaces, publicada recientemente en el Diario El País (11 de mayo, Sección “Negocios”, pag. 5). La Consultora, que tiene filiales en los principales países de América latina ha realizado una encuesta a nivel regional para medir el grado de aceptación del teletrabajo entre los teletrabajadores encuestados.
Los resultados sorprenden y van aún más allá de nuestras previsiones. El informe indica que solo un 7% de los empleados encuestados optaría por seguir con su labor en forma permanente desde casa. Ese valor promedio a nivel regional, se reduce al 4% en nuestro país. Es decir que una ínfima parte de nuestros actuales teletrabajadores (que deben realizar sus tareas desde casa con motivo de la emergencia sanitaria) consideran buena esta modalidad laboral.
Los motivos que invocan son similares a los que consignábamos unos días antes en nuestro blog:
a) La falta de calidad ambiental, es decir no poder contar con un espacio específico donde exista el mobiliario, la luz, la temperatura y las condiciones de seguridad adecuados:
b) La ausencia de calidad de los equipos y la conectividad, es decir el bajo nivel tecnológico del que disponen;
c) El impacto sobre el temperamento de la persona, que influirá en su capacidad para programar las tareas y las rutinas diarias.
Pero también sorprende que solo un 14% de los uruguayos quiere trabajar solo en la oficina. Entre esos dos porcentajes está el 77 % de los encuestados (el 2% restante no opina), a los  que le gustaría tener flexibilidad para alternar el trabajo en la oficina y el trabajo en la caso.
Estos datos nos reafirman en nuestras conclusiones: existe un teletrabajo bueno (aquél que permite alternar la vida de oficina con la vida de casa) y otro malo (el que segrega a los teletrabajadores al aislamiento y a la precarización).
Por lo tanto, atención a la hora de regular el teletrabajo al igual que cualquier otro trabajo. Lo que puede ser bueno en determinadas circunstancias, termina volviéndose una sombra muy oscura en otras.

domingo, 10 de mayo de 2020

UN PACTO SOCIAL PARA “EL DÍA DESPUES”


En una entrevista reciente, la Ministra de Economía, Azucena Arbeleche, ante la pregunta “¿Qué es lo que más le preocupa hoy?”, contestó: “Sin dudas que el empleo”, reiterando y enfatizando a continuación “sin dudas el empleo”.
Sabemos poco cómo será el “día después” de la pandemia, pero coincido en la afirmación que el principal problema que tendrá el país será la cuestión del empleo, y todo lo que rodea el mismo en épocas de crisis: salarios, inflación, informalidad, desocupación, caída brusca del consumo, etc. A la precarización del trabajo dependiente, se unirá en este caso la crisis de las pequeñas empresas, el cuentapropismo y el trabajo de la “economía pobre” o “gig economy”, como les gusta decir a los ingleses.
Los tres principales actores del sistema de relaciones laborales - Estado, organizaciones de empleadores y organizaciones de trabajadores - serán seguramente compañeros de desventura en este camino hacia la crisis del empleo. Porque si bien es claro que los primeros perjudicados serán los trabajadores, no es menos cierto que las empresa sufrirán la reducción del consumo y seguramente serán llamadas - antes o después - a financiar las soluciones asistenciales o previsionales que necesariamente se promuevan para amortiguar la crisis. Por su parte el Estado deberá seguir pagando jubilaciones, pensiones y subsidio con una menor base contributiva, sin excluir mayores cargas derivadas de extensiones del seguro de desempleo y fórmulas diversas de rentas básicas (como ya hemos visto con el subsidio a los monotributistas).
Ray Kroc, el hombre que llevó  Mac Donalds a nivel planetario, popularizó la imagen del “Empleado del Mes”, colgando a la pared la foto del joven o la joven apuestos y sonrientes, que había merecido es reconocimiento. Pero debajo Ray escribía: “Ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos”. La frase siempre me marcó, porque estaba dirigida precisamente al “Empleado del Mes”. El mensaje era claro: “Has sido muy bueno y por eso colgamos tu foto, pero no te la creas. Todos juntos podemos más que tu”.
Solo podremos salir adelante "el día después" si buscaremos soluciones “todos juntos”. De ahí la necesidad de un Pacto Social a nivel nacional con participación de los actores sociales y de los partidos políticos, que permita enfrentar en las mejores condiciones posibles la salida de la crisis. En momentos como el actual, recuerdo esa gran expresión de identidad nacional - hoy olvidada - que se denominó CONAPRO (Concertación Nacional Programática) y con la cual salimos “todos juntos” de esa otra gran pandemia que fue la dictadura.
¿Que significación tiene un Pacto Social? Considero el mismo como el necesario instrumento para operar una equitativa distribución de sacrificios a nivel nacional. Está claro que todos estaremos peores el día después: los mercados globales se deteriorarán, la inflación probablemente ascenderá, los costos del Estado aumentarán, las políticas fiscales deberán recurrir al endeudamiento externo e interno.
La crisis inevitablemente golpeará al contribuyente, al empresario, a los trabajadores, al Estado. Pensemos que un país que vive del turismo y de los negocios con el exterior, ha perdido (ojalá por  muy breve tiempo) conectividad con el exterior, salvo las esporádicas apariciones en la pista de Carrasco de la empresa Amaszonas.
No soy ingenuo: no es fácil un pacto en el actual momento político y social. Pero un acuerdo nacional  se vuelve hoy indispensable no como utópica expresión de concordia nacional, sino como método racional para compartir entre todos las cargas y dificultades, y poder salir en tiempos breves del impacto del momento. Un pacto social no es otra cosa, en definitiva, que una gran transacción entre todos los actores sociales y políticos, donde cada uno esté dispuesto a conceder “algo” a cambio de “algo”: aunque las transacciones generalmente no despierten entusiasmos, hoy más que nunca son necesarias  “recíprocas concesiones”.
La estabilidad económica y social del país - que es en definitiva el sustento de su estabilidad democrática - reclama una necesaria política de consensos, porque como decía el viejo Ray, “ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos

domingo, 3 de mayo de 2020

LUCES Y SOMBRAS DEL TELETRABAJO


Me interesó el tema del teletrabajo desde el desarrollo de las TICs a nivel masivo. En el año 2009, en mi libro de La Contratación Atípica del Trabajo ya me refería a las luces y las sombres de esta modalidad laboral. Señalaba las ventajas: permitía a la empresa ahorrar en alquiler de oficina y en los costos fijos para mantenerlas, disminuía la contaminación ambiental, incorporaba formas más flexibles de trabajo; al trabajador daba la posibilidad de trabajar sin descuidar otras obligaciones sociales (ej., madre con niños) y le daba una mayor autonomía en sus tiempos de trabajo. Pero señalaba también los peligros del teletrabajo: jornadas extensas de labor, estancamiento profesional, pagos a destajo, aislamiento, generalmente falta de protección social. Agregaba - siempre en 2009 - que aquellos teletrabajadores que no contaran con un estudio o espacio propio en su domicilio,  sufrirían las continuas superposiciones entre trabajo y entorno doméstico, mientras que la prolongada exposición a la computadora (instrumento utilizado en la mayoría de los teletrabajos) perjudicaría la interacción social con amistades, compañeros de trabajo, etc., además de provocar tendinitis, enfermedades a la vista y depresiones por aislamiento.
Ha transcurrido una década desde la publicación del libro y hoy - en una sociedad con más avanzadas tecnología y sumergida en una crisis imprevista -, compruebo esas ideas iniciales: el teletrabajo ofrece ventajas - que estamos comprobando en estos tiempos excepcionales -, pero también complejidades y problemas, que no deben ocultarse.
Hace tan solo seis meses hablaba en un ámbito empresarial sobre la oportunidad de introducir elementos de teletrabajo en la jornada regular de los trabajadores en la empresa. Imaginaba un régimen que permitiera trabajar en la oficina de lunes a jueves, y el viernes desde casa, como forma de flexibilizar la semana laboral, acercar el trabajador a su hogar, sin desconectarlo de la empresa y de este modo conciliar vida familiar y trabajo. Mi propuesta - un teletrabajo “bueno” - despertaba interés, pero también perplejidades en los gerentes ante el hecho de renunciar un día a la semana a la concurrencia del trabajador a la empresa.
Hoy, la crisis sanitaria ha dado vuelta al problema. En aquellas actividades donde es posible el trabajo a distancia, se teletrabaja toda la semana, sin grandes pérdidas en el resultado final.
Hay un proyecto de ley presentado al Parlamento, en el que se establecen reglas sobre el teletrabajo, como la posibilidad de que - a través de un contrato individual de trabajo - el trabajador pueda obligarse a trabajar en forma total fuera de la empresa. Así de simple: sin un debate nacional, sin una ponderación sobre los efectos en la salud del trabajador, sin preguntarse si el trabajador dispone de un “espacio laboral” en su casa (muchos jóvenes viven con su pareja e hijos en 50 metros cuadrados).
La paradoja es que quien escribe - defensor entusiasta de aquella jornada semanal de cuatro días en la empresa, complementada con un día de teletrabajo -, hoy alerta sobre los peligros del teletrabajo. Me limitaré a señalar tres “sombras”:
1. La desconexión social del trabajador.

Está de moda hoy la palabra “desconexión” al referirse al tiempo de trabajo. Es una palabra fonéticamente agradable,  relativamente novedosa, con una carga protectora de los derechos del tele-trabajador. Pero existe otra “desconexión” de la que no se habla. El teletrabajador a tiempo completo se “desconecta” con su entorno social. El ir y volver del trabajo, el compartir con los compañeros de labor una charla, un café; el enterarse del cumpleaños de quince de la hija del jefe o del noviazgo de fulano; el participar de una colecta solidaria en la oficina (y muchos podrías ser los etcéteras de esta lista) son los pequeños episodios que construyen nuestra subjetividad, nuestras emociones, nuestro vínculos con la comunidad, que nos rodea. El teletrabajo (como dije en 2009, y con más conocimiento afirmo ahora) aísla, sustrae al individuo de su entorno, reduce sus vínculos relacionales, en otras palabras quita al individuo la más humana de todas las condiciones: la comunicación presencial con “el otro”.
2. Las dificultades del trabajo en el hogar
La crisis sanitaria de estos días demuestra - en nuestro país y en el mundo - que vivir aislado adentro del hogar por largo tiempo no es la mejor solución. Sorprende el daño colateral que la pandemia produce en las familias con un aumento de los episodios de violencia doméstica, agresividad a los menores, abusos de todo tipo. El teletetrabajo , en cuanto reclusión domiciliaria, significa también trabajar sin la necesaria concentración en las propias tareas, alteradas por la interacción de todos los miembros de una familia: la pareja que nos interrumpe, los niños que lloran, el timbre de la puerta que interrumpe cualquier concentración. Como indicaba ayer el colega Nelson Larrañaga en una publicación periodística “con integrantes de la familia en la casa, se hace dificultosa la concentración y tener una buena productividad”. Trabajar uno o dos días en casa es bueno; trabajar toda la semana laboral recluido en el hogar puede tener graves efectos negativos: además de posibles accidentes domésticos, teletrabajar a tiempo completo está unido a diversas patologías, derivadas del uso prolongado de las pantallas de terminales. También se señalan riesgos de tipo psíquico, la fatiga mental, las posiciones incómodas o problemas que pueden suscitarse en la vista; la angustia y depresión derivada del aislamiento; el stress derivado de las exigencias de la labor y los ritmos exigidos por el empleador.
3. La precarización del teletrabajo
Uno de los efectos colaterales de esta pandemia, es que descubrimos que técnicamente muchas actividades puede realizarse extramuros de la empresa, sin grandes pérdidas en los resultados productivos del trabajo. Hoy comprobamos que actividades internas de la empresa, pueden trasladarse al domicilio del trabajador. Pero ¿qué sucederá el día después? Probablemente muchos empresarios concebirán nuevos emprendimientos construidos a partir de una fuerte apuesta al teletrabajo, que en términos de costos laborales es un trabajo “más barato”: no hay que comprar escritorios, ni alquilar espacios físicos, ni cumplir con reglamentos higiénicos en la cocina y en los baños de la empresa.
En el último número de un prestigioso semanario, una consultora publicita la siguiente propuesta: “Asesoramiento sin costo en la implementación del Teletrabajo”. La misma no distingue entre teletrabajo en la emergencia y el teletrabajo como regla de muchas actividades del futuro. En ese “teletrabajo a futuro” es fácil imaginar que muchos teletrabajadores serán contratados como trabajadores independientes, externos a la empresa y por lo tanto con menos derechos laborales. En efectos, será difícil a un teletrabajador que actúe desde su casa con herramientas de trabajo propias (laptop, celular, servidor propio, etc) probar un vínculo de dependencia con la empresa a quien preste su servicios.
Concluimos que la cuestión del teletrabajo es compleja: impacta en las relaciones laborales, pero también en la propia vida privada y familiar del individuo. Ello justifica su análisis a través de un gran debate nacional, para evitar el riesgo de promover una nueva ola de precarización laboral y daños colaterales en los hogares. 







viernes, 1 de mayo de 2020

Recordando el 1° de Mayo de 1886


            El 1° de Mayo de 1886 era sábado, un hermoso sábado soleado en el que las organizaciones de sindicatos de los Estado Unidos convocaron a una campana nacional de huelga y manifestaron en reclamo de la jornada de 8 horas. Brillaba el sol ese día en Chicago, donde 40.000 obreros encabezados por Albert Parson, desfilaron orgullosos por la ciudad. Fue una espléndida y pacífica jornada de acción sindical. Nada más aconteció el 1° de mayo.
            Pero el 3 de mayo, la Fábrica Mc Cormick, cuyos trabajadores estaban en huelga desde hace dos meses, contrató rompehuelgas. Hubo enfrentamientos entre huelguistas, rompehuelgas y policías, con un resultado de seis obrero muertos.
            Contra este hecho de violencia, los trabajadores manifestaron el día 4 de mayo en la Plaza Haymarket contra los hechos de violencia. Intervino la policía para reprimir y en los incidentes estalló una bomba que mató un policía. La respuesta  fue una balacea sobre la multitud con el resultado de 38 trabajadores muertos.
            Los líderes de ese movimiento fueron enseguida encarcelados. Recordemos sus nombres: los norteamericanos Parson y Neebe, el inglés Fielden, y los alemanes Spies, Shwab, Fisher, Lingg y Engel. La mayoría eran obreros europeos que - en el norte como en el sur de nuestro continente - junto a la miseria trajeron ideas, rebeldía y cultura obrera.
            Luego de un escandaloso proceso, fueron ejecutados Parson, Spies, Fisher y Engel, mientras Lingg se suicidó en la cárcel. Pero estas muertes no fueron en vano y constituyeron la semilla de un movimiento sindical que crecería en el mundo en defensa de los derechos de los trabajadores.
            Uno de los jurados, cuando se le argumentó la inocencia de los acusados, confesó: "Los colgaremos lo mismo. Son hombres demasiado sacrificados, demasiado inteligentes y demasiado peligrosos para nosotros".

domingo, 26 de abril de 2020

CHARLAS VIRTUALES DE FORMACION EN DERECHO DEL TRABAJO Y RELACIONES LABORALES


Aprovecho la comunicación con los lectores del blog para señalar la interesante propuesta formulada por la Asociación de Licenciados en Relaciones Laborales sobre un CICLO DE CHARLAS VIRTUALES  que se desarrollara en mayo.
La propuesta busca profundizar aspectos importantes de los conocimientos prácticos y de temáticas propias de ambas disciplinas. Por otra parte destacamos que se pretende generar un aporte ante la crisis sanitaria que atraviesa el país, a través de la donación de lo recaudado en las charlas a la red de apoyo a “@CANASTASUY”.
Por tal motivo, el ciclo de Charlas no es gratuito, porque tiene el objetivo de recaudar fondos por medio de la inscripción, para luego ser depositados en la caja de ahorros que dicho emprendimiento solidario maneja.
Colabora en la iniciativa Capital Humano Campus, institución de capacitación que apoyar la difusión de los encuentros.
La actividad se desarrollará en cuatro módulos que nuclean distintas temáticas referentes a la relación laboral.
Disertantes :
1º Módulo: Despidos. Dr. Leonardo Slinger
02/05/2020 10:00 a 11:30
2º Módulo: Liquidación de créditos laborales: tiempo trabajado en descansos, feriados y horas extras. Lic. RRLL Manuel Planelles
09/05/2020 10:00 a 11:30
3º Módulo: Liquidación de créditos laborales: Licencia, salario vacacional y aguinaldo. Lic. RRLL Adriana Aguiar
23/05/2020 10:00 a 11:30
4º Módulo: Liquidación de de IRPF y aportes. Lic.RRLL. Stefan Rodríguez.
30/05/2020 10:00 a 11:30
Inversión:
Socios: cada módulo $100 o $300 los 4 módulos.
No socios cada módulo $200 o $600 los 4 módulos.
Plazo de inscripción: 18/04/2020 al 01/05/2020 12:00 am
Deposito en caja de ahorros BROU Cuenta Nº110240083-00001 indicando nombre y apellido.
Los organizadores indican que luego de realizado el pago. la persona inscripta recibirá la ID y contraseña para poder acceder a la plataforma Zoom.

miércoles, 22 de abril de 2020

LA DECISION DEL PARTISANO


Una pregunta de Jean-Paul Sartre me cambió la perspectiva en mis años universitarios. El gran filósofo y humanista francés se formulaba la siguiente pregunta: “En tiempos de guerra, ¿qué debe hacer el hijo único de una madre viuda? ¿Cuidar a su madre o ir al maquís (es decir a la resistencia francesa contra la invasión nazi?). “No importa cuál será su decisión - expresaba Sartre -. Su decisión siempre lo dejará dolido, contrariado, insatisfecho”.
Lo que destaco de este planteo, es que a veces las respuestas claras y contundentes no existen. La vida nos obliga a decidir, sabiendo que ninguna de las opciones no dejará satisfecho.
¿Porque la pregunta de Sartre retorna a sonar en este blog? En época de epidemia global, la pregunta se reformula bajo otra expresión: “En tiempos de COVID-19, ¿debemos proteger la salud o el trabajo?”. Es una pregunta - que como aquella del partisano - no tiene una respuesta sólida y cualquier opción nos traerá disconformidad.
Escucho la retórica de aquellos que afirman de modo enfático que primero hay que proteger la salud y salvar vidas, luego preocuparse del trabajo. Estas afirmaciones parten de la premisa falsa de querer disociar la salud del trabajo. El trabajo, para la mayoría de los seres humanos, es la principal vía a su salud, su forma de estar en el mundo. Cortar el trabajo radicalmente es también cortar vida, salud, vitalidad, para que muchos más que los contagiados por el coronavirus, se derrumben en la depresión y en la pérdida de su identidad (por el trabajo es “identidad” en nuestras sociedades).
Mis años - ya casi venerables - me permitieron vivir otra pandemia: en 1957,  (yo un preadolescente de 9 años) tenía capacidad  para entender las noticias que circulaban en los diarios, la radio y la nueva televisión: un nuevo virus, técnicamente llamado H2N2 apareció en el este de Asia, desencadenando lo que se dio en llamar la "influenza asiática". El virus, que se originó a partir de un virus de la influenza aviar, produjo muertes estimadas en 1.1 millones a nivel mundial. No recuerdo en esa época haber faltado a la escuela, tampoco recuerdo que se paralizara el trabajo en el mundo. Es que la población mundial estaba más preocupada por reconstruir las ciudades destruidas en el segundo conflicto mundial, que por la pandemia. Y en esos años se forjó, por ejemplo,  la gran reconstrucción europea.
No quiero minimizar los riesgos del coronavirus,  pero me parece importante expresar mi opinión sobre la necesidad de seguir trabajando. Cuando miro alrededor no solo veo trabajadores en seguro de paro; veo pequeños artesanos, microempresarios, comercios minoristas, bares y restaurantes cerrados. Probablemente no nos damos cuenta que el principal estrago en el momento es la pérdida del trabajo, que siempre ha sido la palanca más efectiva  de construcción y redistribución de las riquezas de una sociedad.

También quiero recordar una lectura de estos días que me ha marcado e invita a nuevas reflexiones. El autor es el filósofo italiano Giorgio Agamben, que en un artículo titulado "la invención de la pandemia" (que aparece además en el libro digital "Sopa de Wuhan", que circuló en las redes) afirma que la epidemia es una nueva escalada del Estado (o de los Estados, sin una particular referencia geográfica) hacia sistemas de excepción. Se está construyendo un "estado de pánico colectivo", donde "en un círculo vicioso perverso, la limitación de la libertad impuesta por los gobiernos es aceptada en nombre de un deseo de seguridad que ha sido inducido por los mismos gobiernos, que ahora intervienen para satisfacerla".

Por eso celebro la actitud valiente de tantos trabajadores - desde la construcción a la pesca, desde los laboratorios a los supermercados, farmacias y estaciones de servicio;    desde la recolección de cítricos a los cultivadores hortofrutícolas (debemos recordar que la fruta y la verdura no nacen en las góndolas de las grandes superficies);



desde el transporte urbano y nacional a los funcionarios públicos en lugares esenciales - que han asumido la responsabilidad de seguir trabajando y contribuir a mantener activa la economía del país. 

A estos trabajadores, ¡Salud!
  

martes, 14 de abril de 2020

URUGUAY NORMAS COVID-19



Estimados lectores, 
hemos considerado oportuno en esta entrega del blog hacer una puesta a punto de las normas específicas aprobadas desde el 16 de marzo pasado hasta el 11 de abril, en ocasión de la crisis provocada por el coronavirus COVID 19.

El objetivo de este post es simplemente tener un panorama actualizado sobre las nuevas reglas que operan en esta emergencia, al margen de cualquier comentario personal.

DECRETO N° 93 DE 13/03/20:
            El primer decreto aprobado declara la emergencia nacional sanitaria a causa de la pandemia por el virus COVID 19, disponiendo una serie de medidas a fin de mitigar y prevenir las consecuencias de la propagación del mencionado virus.
            Entre las medidas adoptadas, se señalan la suspensión de espectáculos públicos y el cierre preventivo de centros termales. Exhorta a suspender los espectáculos públicos y refiere a la necesidad de extremar medidas de desinfección en espacios públicos y privados, así como el aislamiento de determinada población.  

DECRETO N° 94 DE 16/03/20:
            El decreto amplia las normas dispuestas en el anterior y establece diversas reglas excepcionales mientras dure la declaración de emergencia sanitaria. Entre ellas:
- prohibición de desembarque de pasajeros en zona de riesgo;
- prohibición de ingreso de personas al país desde la República Argentina;
- prohibición de vuelos privados;
- exhortación a no viajar;
- seguro de enfermedad para aquellos trabajadores en cuarentena, que estén alcanzados por el régimen de subsidio por enfermedad del Decreto-Ley 14.407.;
- obligación de empleadores de adoptar medidas de prevención y protección vinculadas con la eventual propagación del COVID 19, con especial referencia a las disposiciones específicas establecidas por el MTSS, que recogen las definiciones del CONASSAT de 13 de marzo de 2020.
En materia estrictamente laboral, el art. 6 dispone: “Exhortase a todos los empleadores a instrumentar y promover, en todos los casos que sea posible, que los trabajadores realicen sus tareas en sus domicilios. Esta situación deberá ser comunicada a la Inspección General del Trabajo a sus efectos. El empleador deberá suministrar los implementos necesarios para realizar la tarea encomendada”.

RESOLUCIONES MTSS/CONASSAT SOBRE PREVENCION Y ATENCION LABORAL
            Los días 13 y 18 de marzo se aprueban sendas Resoluciones del MTSS que recogen acuerdos tripartitos del CONNASAT:
- Resolución del MTSS N° 52 del 13/3/2020
- Resolución del MTSS N° 54 del 18/3/2020
La Resolución N° 52 formula recomendaciones generales para la prevención y control del contagio del COVID 19.
La Resolución N° 52 especifica las medidas que deberán tomarse para cumplir con la prevención y el control.
            Estas medidas son:
            • Mecanismos de comunicación a los trabajadores a través de información colocada en lugares visibles y/o distribución de material informativo sobre las características de la enfermedad.
            • Provisión en los lugares de trabajo del material de higiene necesario para cumplir con las medidas de control, prevención y actuación, como ser alcohol y medios de protección personales tales como guantes en las actividades en contacto con el público.
              Utilización de mascarillas en aquellos casos en que se esté en contacto con alguien de quien se sospeche la infección por el virus o si manifiesta tos o estornudo.            Asegurar la limpieza e higiene de los lugares y equipos de trabajo.
              Informar sobre el uso exclusivo de artículos de uso personal, como el mate, botellas, cubiertos y vajilla, que no deberán compartirse con otras personas.
              Adecuado mantenimiento y limpieza de equipos que proyectan aire, como secadores de manos, equipos de aire acondicionado y ventilación.
              Indicar a todos los trabajadores la necesidad del lavado frecuente de manos con agua o jabón y el uso de alcohol en gel.
              Asegurar la continua reposición de jabón en baños y cocinas.
              Colocar dispensadores de alcohol en gel en lugares visibles, asegurando la recarga frecuente.
              Organizar el trabajo de modo que entre el trabajador y el público se mantenga una distancia nunca inferior a un metro y medio.
            • Evitar la concentración de personas en todos los lugares de trabajo, procurando que su número esté limitado al mínimo posible.

ADELANTO DE LICENCIA REGLAMENTARIA
-  Resolución del MTSS N° 55 del 20/3/2020
La Resolución autoriza a efectuar el adelanto de la licencia generada en 2020, siempre que exista acuerdo entre trabajador y empleador y el motivo esté fundado en la situación de emergencia sanitaria que atraviesa el país por la pandemia ocasionada por el coronavirus Covid-19.


MEDIDAS SEGURO DESEMPLEO
Se flexibiliza el seguro de desempleo, a los efectos que puedan cobrar subsidio trabajadores con desempleo parcial.
- Resolución del MTSS N° 143 del 18/3/2020
- Resolución del MTSS N° 163 del 20/3/2020
- Resolución del MTSS s/número del 3/4/2020
La primera de las Resoluciones flexibiliza el ingreso al seguro de desempleo por un plazo de 30 días de aquellos trabajadores pertenecientes a los sectores de comercio en general; comercio minorista de alimentación; hoteles, restaurantes y bares; servicios culturales y de esparcimiento y agencias de viaje.
La segunda Resolución extiende la flexibilización a todos los trabajadores alcanzados por el régimen de seguro de desempleo. La tercera finalmente extiende el plazo hasta el 31 de mayo de 2020.
La flexibilización permite a aquellos trabajadores, que no pueden acceder al seguro de desempleo por haber ya trabajado la mitad del mes y a aquellos que han visto reducida su jornada laboral en el 50% o más    medio mes, poder hacerlo cobrando una prestación del 25% del promedio de los últimos seis meses.  Para ello, además, deberá haber trabajador un mínimo de seis jornales.


SEGURO DE ENFERMEDAD MAYORES DE 65 AÑOS
- Decreto s/número del 25/3/2020
El decreto del gobierno establece que aquellas personas mayores de 65 años podrán permanecer en aislamiento por un máximo de 30 días, accediendo a un subsidio por enfermedad. 
Los trabajadores que realicen habitualmente, o puedan realizar, tareas laborales desde sus hogares quedan excluidos de esta normativa.
Asimismo, "la norma consigna que se entenderá por aislamiento, la permanencia de las personas en su domicilio, salvo en caso de imperiosa necesidad o urgencia".


LEY N° 19.873 DE 3 DE ABRIL DE 2020: DECLARA COVID 19 COMO ENFERMEDAD PROFESIONAL EN LA SALUD
- Aprobado en el Senado el 24/3/2020
- Aprobada por Diputados el 26/3/2020
- en vía de promulgación
La ley incluye el COVID-19 como enfermedad profesional durante la emergencia sanitaria, comprendiendo al personal de la salud que trabaje directa o indirectamente con pacientes infectados por el virus.
El 2° inciso del art. 1 ofrece un concepto amplio de “personal de la salud”, incluyendo al personal de limpieza y otros servicios conexos, aún en el caso que estos servicios estén tercerizados.

PROTOCOLOS DE LA CONSTRUCCIÓN DE 1/4/2020 y 11/4/2020
Las Cámaras de la Construcción, la organización sindical SUNCA y el Ministerio de Trabajo, a través de la Inspección General del Trabajo acordaron el 1° de abril un Protocolo con Recomendaciones pra el retorno a las obras y la continuidad de las tareas dentro del Plan de Contingencia Sanitaria relacionado con el COVID-19.
El día 11 de abril profundizaron las medidas de prevención a adoptar en las obras.
El acuerdo ha permitido el retorno a las actividades el día 13 de abril.
Significa una apuesta al retorno ordenado a las diversas actividades: de su resultado podrá depender gran parte de la evolución económica de los próximos meses.

LEY 19.869 del 2/4/2020 QUE REGULA LA TELEMEDICINA
- Regula la implementación y desarrollo de la telemedicina, como prestación de los servicios de salud, a fin de mejorar su eficiencia, calidad e incrementar su cobertura mediante el uso de tecnologías de la información y de la comunicación.
- Se encomienda al Ministerio de Salud Pública - quien tendrá a su cargo la competencia de declarar los servicios de telemedicina -, de dictar en el plazo de 90 días un protocolo de actuación en cada uno de los servicios involucrados.


AUTORIZACION PARA TRABAJAR EN FORMA REMOTA EN ZONAS FRANCAS
- Resolucion de la Direccion del Area Zonas Francas (Ministerio de Economía y Finanzas) de 8/4/2020.
- La normativa general de zonas francas indica que los trabajadores en planilla de empresas radicadas en las “zonas”, deben trabajar en la misma. Por esta Resolución “se autoriza en forma transitoria y excepcional a realizar su actividad laboral en forma remota”


LEY N° 19.874 DE 8 DE ABRIL DE 2020: INSTITUYE EL  FONDO COVID 19
Este Fondo surge como respuesta a los diversos costos que enfrentará el Estado para atender la emergencia sanitaria nacional declarada tras la expansión del coronavirus Covid-19.
La titularidad y administración del Fondo estará a cargo del Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Economía y Finanzas.

El Fondo estará integrado por:
·         utilidades del ejercicio 2019 del Banco República Oriental del Uruguay (BROU);
·          utilidades acumuladas por la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND);
·         - el producido total del tributo cuyo hecho generador se establece así 
            remuneraciones y prestaciones nominales derivadas de servicios personales          prestados al Estado, Gobiernos Departamentales, Entes Autónomos y Servicios            Descentralizados, personas de derecho público no estatal y entidades de            propiedad estatal en la siguiente escala de remuneraciones:
            hasta los 120.000 pesos nominales se exoneran de aportes;
            5% entre 120.001 y 130.000;
            10% entre 130.001 y 150.000;
            15% entre 150.001 y 180.000; y
            20% a más de 180.001;
            donaciones en dinero nacionales y extranjeras que tengan por objeto contribuir    con este Fondo; fondos originados en préstamos de organismos internacionales y    multilaterales de crédito; contribuciones de personas públicas no estatales,
            toda otra partida, fondo o contribución destinado al Fondo.
·         20% sobre las prestaciones nominales del Presidente y Vicepresidente de la República, Legisladores, Ministros y Subsecretarios de Estado, Intendentes y demás funcionarios públicos de particular confianza, estarán gravadas por el impuesto a la tasa del 20%.
·         En ningún caso el monto de las retribuciones y prestaciones será inferior a 80.000 pesos líquidos o al líquido resultante del mayor ingreso de la franja anterior.
·         Están incluidos en este impuesto, en una escala que va del 5% al 20%, los ingresos correspondientes a las jubilaciones y pensiones, servidos por instituciones públicas, paraestatales y privadas.
·         El personal de la salud, trabajadores médicos y no médicos, quienes trabajan en el proceso asistencial, expuestos al COVID-19, quedan exceptuados.
·         Los tributos se aplicarán a los ingresos correspondientes a los meses de abril y mayo de 2020 y autoriza al P.E a prorrogar hasta por un máximo de dos meses, dando cuenta a la Asamblea General.
·         Hasta el momento el Poder Ejecutivo excluye la posibilidad de estableces impuestos para el capital,